Turrón y otros dulces de Navidad
En cualquier celebración de
finales de año no puede faltar el
turrón, dulce navideño por excelencia. Existe un documento del año 1630
que señala su procedencia como árabe.
En España las zonas de más tradición son la alicantina (turrón de Alicante,
conocido como turrón duro, y el de Jijona, el blando) y la catalana.
Actualmente se fabrican muchas variedades. En las años treinta y cuarenta
aparecieron los de chocolate y de frutas, y luego los de yema tostada, nata con
nueces, mazapán con frutas, chocolate con almendras y un largo etcétera que ha
ido aumentando cada Navidad. Este dulce se elabora con una mezcla de almendra
piñones, avellanas o nueces, tostado y mezclado con miel y azúcar, en forma de
ladrillo. El duro se hace con almendras tostadas y miel, mientras que en el
blando se machacan los ingredientes. Conviene saber que es uno de los dulces
más calóricos.
Los mazapanes
fueron introducidos por los árabes en el siglo VIII. En aquella época se
elaboraban con azúcar y almendra aunque en la actualidad se les más cosas. Venecia y Toledo se han disputado
siempre su origen. La ciudad italiana posee una leyenda donde se narra que la
aparición del mazapán fue en el siglo XVI, para crear un nuevo estilo de pan,
triturando almendras y azúcar para combatir el hambre de la época, al que se
llamó «marzipane» o «pan de San Marcos». En cuanto a Toledo dice que su
aparición fue con motivo de una batalla contra los árabes por las tropas del
rey Alfonso VIII de Castilla, cuando las monjas del convento de San Clemente
comenzaron a elaborar una especie de pan a base de almendras y azúcar.
Los polvorones
y mantecados, de tradición andaluza, tienen su origen en el siglo XVI,
cuando la época de la matanza, ya que en su elaboración se utilizaba manteca de
cerdo. Las ciudades más representativas donde se elabora este tipo de dulces
son Antequera (Málaga) y Estepa (Sevilla)
de donde se extendieron a otros lugares. En cuanto al polvorón es una
especialidad de los mantecados y lleva almendra siendo su forma más alargada y
está recubierto de azúcar.
La costumbre de los canelones de San Esteban se
conserva en pocos lugares, pero antiguamente era muy corriente por Cataluña.
Con la comida que sobraba por Nochebuena y Navidad, se preparaban los llamados
«canelones de San Esteba», llamados así porque se comían el día de este santo
(26 de diciembre).

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